Queremos que tus flores te acompañen por mucho más tiempo. Por eso, te compartimos los secretos esenciales para mantener la frescura y belleza de cada tipo de ramo.

Cambiá el agua cada 2 días: Mantené el agua limpia para evitar bacterias.
Cortá los tallos en diagonal: Hacer un corte fresco ayuda a que absorban mejor los nutrientes.

Usá un florero limpio: Un recipiente lavado garantiza una vida más larga a tus flores.

Retirá las flores marchitas: Así evitas que afecten al resto del ramo.

No necesita agua: El exceso de humedad puede arruinarlas.

Evitá el sol directo y la humedad: Los rayos fuertes pueden decolorar los pétalos.

Limpiá con aire frío o pincel suave: Usá un secador de pelo a distancia mínima o un plumón suave para quitar el polvo sin dañarlas.